Desafíos Urbanos Nº 57

Un especialista reflexiona sobre el problema del Consumo de Paco y de otras Drogas en Córdoba

BAJO IMPACTO EPIDEMIOLOGICO, ALTO IMPACTO SOCIAL Y MEDIATICO

Escribe: Juan Carlos Mansilla (*)

 

En Córdoba el problema del consumo de sustancias avanza con el paso de los años. Según el Observatorio sobre Drogas, en Córdoba (o mejor dicho a la región Pampeana, a donde Córdoba pertenece) la prevalencia mensual del consumo de Drogas en el año 2007 y para la población de 12 a 65 años es de: 33% para el Tabaco; 55, 8% para el Alcohol; 4.4 % le corresponde a la Marihuana; 1,5% a la Cocaína; 0,2% a la Pasta Base; y 0.7% a la ingesta de Psicofármacos sin prescripción Médica.

Esto significa que a la hora de hacer la pregunta por el consumo, los porcentajes mencionados reflejan la proporción de población entrevistada que consumió esas sustancias en el último mes. Por lo visto dicho consumo es te tendencia marcadamente creciente. 

Pero lo importante no está tanto en los porcentajes que pone en evidencia una investigación epidemiológica, sino mas bien en las tendencias que se observan al trabajar en el tema de las adicciones. Dichas tendencias muestran que el problema el consumo de sustancias avanza por lo menos en los siguientes caminos:

·    La edad de inicio en el consumo tiende a bajar.

·    Aparecen nuevas drogas en el mercado de consumo.

·    Existe una mayor tolerancia al consumo de ciertas sustancias como Alcohol y Marihuana.

·    El elemento "Droga" aparece como parte de la identidad de distintas culturas juveniles.

·    El consumo de las mujeres adolescentes tiende a igualar al de los varones.

·    El micro-tráfico de drogas se ha convertido en una manera de supervivencias para amplios sectores excluidos socialmente.

·    Los Medios de Comunicación devuelven un mensaje "amarillo" de lo que en realidad sucede en este tema.

 Si bien la lista de lo observado en este fenómeno podría seguir, me detendré en este artículo solo en algunos de los tópicos que me parecen hoy importantes para reflexionar.

 

1.- Aparición de Nuevas Drogas y Medios de Comunicación

 En estos últimos años se comenzó a hablar en Argentina del Paco. Poco a poco esta sustancias se constituyó en algo temido, misterioso, y casi el icono del problema del drama de las drogas en nuestro país. Lo medios de comunicación tuvieron mucho que ver en esta fama creada en relación esta nueva sustancia.

En programas de “investigación” periodística se habló del Paco una y otra vez, a tal punto que la imagen que se daba del mismo era algo así como que se había constituido en el peor problema de drogas de argentina. La información llegaba sobre todo desde Buenos Aires. La razón era obvia. Las “cocinas” de cocaína estaban allí. Paradójicamente esto se relacionaba con la exitosa (¿) política contra los precursores químicos de nuestro país.

Los precursores químicos son según la ley 26.045 (de julio de 2005) toda sustancia o producto químico que pueda ser utilizado para la fabricación de estupefacientes. Acetona, Acido Clorhídrico, Acido Sulfúrico, Amoniaco, Kerosén, Yodo, etc. etc. son ejemplos de estos precursores, alguno de los cuales se utilizan para el proceso de obtención de clorhidrato de cocaína desde la hoja de la planta de coca.

Anteriormente los precursores químicos se llevaban al extranjero para cocinar ahí la pasta base de coca, y por lo tanto el excedente de ese proceso quedaba allí. Hoy día es la pasta base la que se trae a nuestro país, a fin de utilizar nuestros precursores químicos para fabricar la cocaína que luego se exportará sobre todo a Europa. El excedente queda aquí, y previo estiramiento con otros químicos baratos, se lo vende por casi nada en los sectores marginales que no exigen demasiada calidad al producto.

Por ello el Paco apareció primero en Buenos Aires, allí está el puerto. También en Santa Fe, siguiendo la ruta al Norte, y también, se dice, en Córdoba.

El impacto epidemiológico de esta drogas es aún muy bajo comparado con otras drogas de circulación ilegal. Pero el impacto social, y sobre todo mediático es muy alto.

En Córdoba se dice que hay Paco, razón habría para que sea así. Estamos en la ruta que va desde el Norte al Puerto. Sin embargo a los centro de tratamientos por droga tanto públicos, ONGs, o privados, no ha llegado demanda por el consumo de esta droga según lo que dicen los profesionales. Y eso es extraño, ya que el efecto deteriorante es tan rápido que la demanda de asistencia ya debería haberse activado si en realidad lo que se dice que es paco lo es.

 De lo que se trata aquí no es tanto de dudar de quienes afirman que tal droga circula en nuestro medio, sino mas bien de poner en evidencia el tratamiento que los medios de comunicación suelen hacer del fenómeno de las drogas. Los medios masivos de comunicación siempre han tenido un especial interés por el tema "Drogas", pues sin dudas que es un tema que reúne interesantes ingredientes para la prensa: en primer lugar es un tema que  vende, genera intriga y curiosidad, está vinculado a los misterioso y oculto, y por último es un tema de fácil ligadura con el delito, el crimen, y la marginalidad. 

 Esta situación no es nueva, sino por el contrario de viaja data. La prohibición de la Marihuana en los EEUU en la década del 30, fue el resultado entre otras cosas de una interesante alianza entre el poder político de entonces y la prensa amarilla de aquel país, que presentaron a esta sustancia como generadora de violencia, sexopatía, y predisposición al crimen. La demoniazación de la marihuana por parte de la prensa fue la antesala para ligar a la marihuana con el crimen. Nada mas alejado de la realidad por cierto, pues los efectos nocivos de esta droga tienen mas que ver con la desmotivación, la indiferencia, y la pasividad. Pero la prensa ha demostrado tener mas poder que las sustancias a la hora de construir definiciones sobre sus efectos.  

  Con el asunto del Paco vienen pasando algo similar. Si bien es una droga-veneno por los químicos utilizados en su fabricación, el trato que la prensa ha hecho de la misma ha eclipsado el real papel destructivo de otras drogas consumidas que por ser mas "familiares" han dejado de ser noticia pero no por ello  menos peligrosas.

 Permítanme ilustrar lo que estoy planteando. Hace algunas semanas me visitó una madre preocupada porque su hijo consumía lo que ella creía era Paco. Estaba verdaderamente angustiada, pues había visto mas de un programa de televisión donde se mostraba lo que esta droga estaba haciendo en el conurbano bonaerense. Su hijo tenia solo trece años, había abandonado la escuela, y según ella (estaba convencida), participaba de una bandita de jóvenes que robaba los fines de semana. Obviamente, en este cuadro, la presencia del Paco resultaba un tiro de gracia al dramatismo de la situación.  Le pregunto entonces cómo sabia que era Paco lo que su hijo consumía. La respuesta fue: "es que está igual que esos chicos que se drogan en la tele, y además todos sabemos que en mi barrio ya hay Paco". Y agregó para mi sorpresa,  "Además, yo le revisé el bolsillo y creo que se lo encontré. Aquí se lo traigo para que Ud. me diga que es".  Seguido a esto desenvolvió un arrugado papelito de diario que tenia en su cartera, y me lo puso en la mano. Lo miré, sentí su olor, y sin dudarlo le dije: "Mire señora, lo que su hijo de 13 años está consumiendo es Marihuana". La aleccionadora respuesta de esta mamá no se hizo esperar. Elevó los ojos al cielo, y agarrándose las manos exclamó en un suspiro: "Gracias a Dios, Licenciado!!!".   El resto de la entrevista consistió en ayudarla a entender que para un pibe de 13 años, que dejó la escuela,  y que probablemente esté robando,  el consumo de marihuana era también un problema que complicaba el cuadro.

 ¿Qué le pasaba a esta mamá?, ¿Porqué solo le preocupaba el Paco?, ¿Cómo construyó esa creencia?.  Sin duda que la información que le vino de los medios tuvo mucho que ver. El concepto Paco ocultaba bajo su sombra otras prácticas peligrosas de vida y de consumo que esta mamá no veía. Su percepción de riesgo no incluía el consumo de marihuana, y menos aún el consumo de alcohol, el cual su hijo practicaba con asiduidad. 

Pero este es sobre todo un tema de índole educativa, pues si bien  esta mamá tenía capacidad de alarmarse por el tema de las drogas, dicha capacidad de alarma estaba mal dirigida y enfocada.

 Puse el ejemplo anterior, porque de alguna manera evidencia lo que sucede en la práctica cotidiana cuando el alarmismo sobre las drogas no refleja la totalidad ni realidad del problema. Las consecuencias en esos casos son siempre confusión y desorientación en las acciones. Por eso de lo que se trata hoy es entender que aunque nuevas drogas vayan apareciendo en el "mercado" de la oferta, no por ello debemos descentrar nuestra preocupación en aquellas que siguen teniendo un algo impacto epidemiológico, como lo son el Alcohol, Tabaco, Marihuana y Cocaína, y Psicofármacos.

 

 2.- Necesidad de Centrarse en la Demanda mas que en la Oferta

 El problema de las drogas es a grandes rasgos un problema bifronte, de dos caras: la Oferta, y la Demanda.  El problema de la Oferta tiene que ver con todo aquello que hace que las sustancias estén disponibles para el que las quiera comprar. Abarca desde la producción de Drogas hasta la venta al menudeo. El narcotráfico, y la venta ilegal de sustancias legales (p.e. alcohol a menores de edad, venta de medicamentos sin prescripción médica) se está instalando cada vez mas en nuestro medio. La respuesta al problema de la oferta pasa por estrategias de control, represivas, y punitivas.

 El otro problema, el de la Demanda, tiene que ver con el hecho de que mucha gente busca consumir drogas, quiere drogarse. Esta búsqueda no es un asunto de nuestra época, sino que viene desde muy antiguo. De una u otra manera, en todas las culturas existieron intentos y experimentaciones del ser humano para modificar por vía de lo ritual y/o químico, su estado de ánimo y sus emociones. Quien se interesa por la Demanda de drogas se pregunta básicamente ¿Porqué alguien consume?, ¿Cuales son los factores de protección y de riesgo propios del consumo?, ¿Cómo prevenimos, asistimos, o reducimos los daños que genera el consumo de drogas?.  Es decir que, el preocuparse por la Demanda nos pones en una situación distinta a preocuparnos por la Oferta. La primera nos lleva a pensar en cuestiones educativas, de salud, y de desarrollo social. La segunda nos promueve la lógica represiva, y de control.

 Sin dudas que tal como hoy está planteado el problema de las drogas ambas perspectivas son necesarias, pues por ejemplo sabemos que si no se controla la oferta en adicciones, el consumo se escapa. Por ejemplo fijémonos lo que está pasando con el juego patológico en el interior de la provincia. Debido a las casas de juego (slots) el juego compulsivo aumentó. La Oferta creciente de casas de apuesta, agravó el problema. Lo mismo pasa con la venta de alcohol a menores, si se abre la venta el consumo es mayor.

 Sin embargo es erróneo pensar que el problema del consumo se debe únicamente a la ampliación de la Oferta. Entender así el problema es sostener que para que la cuestión de las drogas se soluciones debemos poner mas policía en las calles, y mas atención a la "lucha" contra las drogas. No existen antecedentes internacionales que muestren soluciones al problema de las drogas solo por responder represivamente al asunto. Norteamérica es el mas claro ejemplo al respecto. A pesar de su llamada "Guerra contra las Drogas" en la que invierte miles de millones de dólares anuales el costo en la calle de las sustancias ilegales viene bajando con el correr de los años. Evidencia suficiente para concluir que el tal "Guerra" es un experimento fallido.

 En Córdoba, con el correr de los años se construyó una tendencia a pensar que la problemática de las drogas debía ser encarada desde la lógica represiva fundamentalmente. Hay drogas, entonces que haya mas policías, mas patrullaje, mas chalecos antibalas. Sin embargo el problema no disminuyó. Por el contrario la lógica que encara el problema desde la demanda se fue debilitando, pues es muy poco lo que se hizo y hace en terreno de la prevención escolar, familiar y comunitaria, muy poco lo que se hace en asistencia, e ínfimo lo que se hace en reducción del daño.

 Por ello, de lo que hoy se trata, es de replantear el problema desde el campo de la educación, la salud y el desarrollo social. Hace falta que las comunidades que sufren mas profundamente el problemas busquen alternativas de llevar adelante programas de prevención comunitario, y exijan tanto al municipio como a la provincia la implantación concreta y sostenidas de estrategias en este sentido. Si el problema de las adicciones está para quedarse, lo mismo debe ser con las estrategias de la prevención,  la asistencia, y la reducción del daño.

 Cambiar el foco del problema de la Oferta de Drogas a la Demanda de drogas es posible, e implica un compromiso sustancial por parte de las comunidades e instituciones que se lo proponen, pues trabajar sobre la demanda de sustancias implica intervenir sobre las conductas de cada uno de nosotros, cuestionar los roles familiares, disponerse a modificar conductas de riesgo, mejorar los vínculos interpersonales, estar dispuestos a dar y recibir ayuda. Es una tarea que horizontaliza los vínculos personales, e insta a movilizar la participación de todos en pro de mejor calidad de vida.

 

3.- Aparición del Concepto "Reducción de Daños"

Si hablamos del problema de las drogas desde la perspectiva de la demanda, nos resulta familiar pensar en las categorías de Prevención y Asistencia. Por lo primero entendemos toda acción tendiente a anticiparse a la aparición del problema de las drogas a través de la modificación de los factores que intervienen en dicho asunto. Por Asistencia en cambio, entendemos las intervenciones que se hacen desde la salud tendientes a ayudar a que un consumidor de drogas problemático abandone dicho consumo.

Sin embargo no alcanza con estas dos categorías para entender lo que se puede hacer al respecto de las drogas. La razón es muy sencilla. En una comunidad tenemos gente a la cual las intervenciones en prevención le van a ayudar a no iniciarse en el consumo de sustancias, y por lo tanto nunca van a consumir. También en la misma comunidad tendremos personas que por haber consumido y sufrido las consecuencias de dicha práctica van a mostrarse dispuesta a recibir ayuda, por lo que ingresarán a algún tipo de dispositivo asistencial.

 Pero el mundo de las posibilidades no se agota allí. También están aquellas personas que se haga lo que se haga van a seguir consumiendo drogas. No necesariamente tenemos que hablar de aquí de que se trata de enfermos adictos. Hay que tener cuidado con el concepto de enfermedad cuando hablamos de consumo. Si por enfermedad entendemos a la adicción es bueno recordar que para llegar a ser un "adicto" hay que pasar primero por varias etapas: experimentación, uso, abuso, y recién luego, dependencia, es decir adicción.

O sea, que en el universo de los llamados "consumidores" de drogas, podemos encontrarnos con usuarios adictos, y usuarios no adictos. 

El alcohol es un buen ejemplo de este punto. No todo el que consume alcohol es un alcohólico, pero sí sabemos a su vez que para ser un alcohólico es necesario haber consumido primero alcohol.  Hay usuarios de alcohol, no alcohólicos, y usuarios alcohólicos también. Sin embargo no solo nos deben preocupar estos últimos, que son los que ya demuestran estar enfermos, es decir, haber perdido el control de su vida por causa del consumo, y priorizar consumir a toda otra actividad cotidiana.

También nos deben preocupar aquellos que siendo usuarios no han desarrollado dependencia a la sustancia. Y nos preocupan porque sabemos que por su práctica están en un alto nivel de vulnerabilidad y predisposición a desarrollar dependencia. Por otro lado nos preocupan también porque su práctica no solo es riesgosa para sí mismos sino también para terceros. Una persona que fumó marihuana y maneja un vehículo es un riesgo latente para sí mismo y para los demás. Igual que con el alcohol.  Una persona que decidió cometer un delito, es mucho mas riesgoso para sí y para los demás si lo hace bajo efectos de sustancias que en estado de lucidez. Una adolescentes que salió a bailar y tomó Royphnol con Alcohol, se encuentra mucho mas expuesta a cualquier abuso que otra adolescente en el mismo baile que no consume sustancias.

 Pensar desde la "Reducción de Daños" entonces es una manera de entender que se puede intervenir positivamente sobre aquellos que han decido consumir drogas con vistas a minimizar el sufrimiento propio y de terceros ligado al consumo. No significa incentivar ni apoyar el consumo, sino mas bien aceptar que las decisiones personal respecto a las drogas, son justamente eso, personales, y que mas allá de la decisión de la gente, hay mucho para hacer aún en los casos que desde nuestra perspectiva valoremos la "peor elección".

 

4.- Preocupación en las Comunidades

 Por último, pensemos algo sobre "Prevención".  La Comunidad, la Escuela, las                                                                                                                                                                         Empresas o Fábricas, y la Familia, son las instituciones básicas sobre las cuales implementar programas de prevención del consumo de sustancias.  De todas ellas, quizá una de las área de intervención mas abandonadas es la de la Comunidad. Si entendemos a ésta como un grupo de personas que mantiene una historia mas o menos común de convivencia, está asentada en un lugar geográfico determinado y distintivo, y posee también un compartir creencias y valores mas o menos similares, entenderemos a la prevención Comunitaria como un tipo de intervención imprescindible, sobre la cual hay que trabajar en forma de red desde todos los actores sociales posibles.

 Algunos de los temas claves a trabajar hoy comunitariamente son por ejemplo la de generar oportunidades para que los miembros de la comunidad puedan funcionar como miembros activos  y participantes. Que los miembros encuentren espacios de participación y acción, lugares de reconocimiento en los cuales puedan expresar sus necesidades y habilidades, ámbitos de búsqueda de soluciones a las problemáticas comunes, ayuda a construir un tipo de interacción que en si misma constituye un claro factor protectivo del consumo de sustancias.

 En lo referido a la Adolescencia  y Juventud, que es el sector sobre el que mas se pone en evidencia la preocupación por el problema de las drogas, aspectos sobre los que mas fuertemente hay que actuar, son los constituidos por la Prevención del Abandono Escolar, la Capacitación en Oficios, y la Oferta de Utilización Saludable del Tiempo Libre.  Estos aspectos fortalecen directamente y de manera inespecífica los factores de riesgo asociados al problema del consumo de drogas.

En distintas comunidades barriales de Córdoba hay un importante número de ONGs trabajando, y también distintos expresiones de un tejido social solidario y preocupado por el bienestar común, integrado por Líderes Sociales, Familias Referentes, entidades Religiosas, Juntas de Participación, etc.  En lo que se conoce como "Prevención Inespecífica de las Adicciones" estas instancias tienen un papel fundamental a la hora de motorizar acciones preventivas, pues la prevención Inespecífica atiende justamente ese tipo de intervenciones que de manera amplia y general trabajan para el bienestar comunitario fortaleciendo vínculos, dinamizando el vínculo entre los vecinos y las instituciones, reconociendo y fortaleciendo las acciones que contribuyen a una mejor inserción de cada persona en su comunidad, buscando alternativas de solución a los problema comunes, etc. 

Todo este tipo de acción, por mas que nos esté focalizada en el trabajo sobre adicciones, tiene un efecto positivo en la prevención, pues impacta de manera inespecífica en estos cuidados necesarios.

Esto no quita que también sea necesario entender que la Prevención Comunitaria necesita elementos específicos para una intervención válida. Pues en última instancia estos temas son los que le dan identidad como una respuesta al problema del consumo de sustancias.

Entre las temáticas propias de intervenciones específicas están: Información mínima sobre sustancias; patrones de consumo; impacto comunitario del consumo; factores de protección; factores de riesgo, y resiliencia.

Por último, es de mencionar, es que tanto a nivel Provincial como Municipal se han creado recientemente organismo tendientes a abordar el tema de las drogas. Es de esperar que estos organismos trabajen apoyados en parte en lo que históricamente venimos realizando las ONGs en Córdoba,  priorizando el problema de la demanda al de la oferta, y entendiendo que antes que nada se está frente a un problema educativo, de salud pública y de desarrollo comunitario.

 

(*) Licenciado. Director del Centro de Estudios y Estrategias en
Adicciones de la Escuela de Salud Pública, de la UNC. Director del Programa Cambio